20:30
Si adoras a un Dios, que sea un Dios que cumpla tus ambiciones. Así ha sido siempre, cada pueblo, cada tribu ha elegido al Dios que le convenía.
20:32
Te inclinas a orar ante el altar esperando que tu oración se abra paso entre los cientos de millones de oraciones y sea escuchada, porque tu Dios habla tu mismo idioma, tu Dios comprende tus palabras, conoce tus deseos, legisla tus pecados.
20:36
Junto a ese Dios ves esconderse el sol todas las tardes.